Cómo la industria pesada sostiene el 70% del PIB tailandés
"El desarrollo industrial y energético representa hasta el 70 por ciento del PIB tailandés." Este artículo analiza cómo la dependencia de la industria pesada y las brechas tecnológicas afectan su estabilidad financiera.
La economía de Tailandia se encuentra en una encrucijada donde factores externos, como las crisis sanitarias globales y las fluctuaciones del comercio internacional, dictan su ritmo de crecimiento.
* La industria pesada y la energía dominan el Producto Interior Bruto. * El acceso limitado a Internet frena el desarrollo de una fuerza laboral tecnológica. * Factores externos como pandemias pueden provocar contracciones económicas severas. * La economía sumergida representa un desafío para la transparencia financiera.
¿Cómo afecta la industria pesada al PIB?
El sonido constante de las máquinas en las zonas industriales de Rayong resuena como el latido del corazón de la nación. En este entorno de chimeneas y logística constante, se percibe la magnitud de la actividad que sostiene al país.
Según el informe del National Council, la economía tailandesa experimentó un crecimiento ajustado por inflación del 3.9% en 2017.
Según el informe de The Heritage Foundation, el país ocupó el puesto 70 de 177 naciones en el Index of Economic Freedom 2022.
La estructura económica tailandesa está fuertemente inclinada hacia sectores tradicionales que dependen de la producción física y el suministro energético.
Según se describe en el contexto del desarrollo Land 3.0, la industria pesada y la energía representan hasta el 70 por ciento del PIB tailandés.
Esta concentración significa que cualquier fluctuación en los precios globales del petróleo o en la demanda de manufactura pesada impacta de forma inmediata y masiva en las finanzas nacionales.
Esta dependencia crea una vulnerabilidad ante los cambios en las cadenas de suministro globales. Si el comercio mundial se ralentiza, el motor principal de Tailandia se detiene casi simultáneamente.
La diversificación hacia servicios de mayor valor añadido sigue siendo un objetivo pendiente para mitigar estos riesgos.
¿Qué obstáculos enfrenta la digitalización?
Un joven profesional intenta conectar su tableta a una red local en una zona rural, pero la señal es débil y la conexión se interrumpe constantemente. La frustración en su rostro refleja una realidad que va más allá de un simple problema técnico.
El avance hacia una economía digital requiere una infraestructura que no siempre llega a todos los rincones del país. La brecha entre las zonas urbanas y las rurales es un obstáculo crítico para la modernización.
A pesar de los esfuerzos por digitalizar los servicios públicos y comerciales, la penetración digital no es universal.
Se ha señalado que solo el 56 por ciento de la población de Tailandia tiene acceso a Internet, lo que supone un obstáculo para la creación de una fuerza laboral de alta tecnología.
Esta limitación impide que el país transicione plenamente hacia una economía basada en el conocimiento y el desarrollo de software.
Sin una población conectada, el potencial para el emprendimiento digital y la educación remota se ve severamente limitado. La falta de conectividad actúa como un techo de cristal para el crecimiento de las nuevas industrias tecnológicas.
¿Cómo impactan las crisis globales en el crecimiento?
El silencio en los aeropuertos y en las zonas turísticas de Bangkok evoca una sensación de vacío que contrasta con el bullicio habitual de las calles. La ausencia de visitantes internacionales es un recordatorio visual de la fragilidad de un modelo basado en el movimiento.
Como indica el IMF, la economía tailandesa tuvo una tasa de crecimiento promedio del 5.4 por ciento en el periodo de 1980–1984.
Los factores externos, como las crisis sanitarias, pueden desmantelar años de progreso en cuestión de meses. Tailandia, al ser una economía abierta y dependiente del turismo y el comercio, es particularmente sensible a estos eventos.
La vulnerabilidad ante eventos inesperados quedó demostrada durante la crisis sanitaria reciente. En septiembre de 2020, el Grupo del Banco Mundial pronosticó que la economía tailandesa se contraería un 8,9 por ciento para finales de ese año debido a la pandemia de COVID-19.
Esta caída drástica puso de manifiesto cómo un factor biológico externo puede desestabilizar los indicadores macroeconómicos de forma radical.
La recuperación tras tales eventos requiere no solo inversión, sino una reestructuración de las defensas económicas. La lección aprendida es que la diversificación es la única defensa real contra la volatificación de la demanda externa.
¿Qué papel juega la economía informal?
Un vendedor ambulante recoge sus mercancías al atardecer mientras cuenta las monedas obtenidas durante el día en un mercado local. La actividad es constante, pero el registro oficial de estos ingresos es inexistente.
Tal como señala el IMF, la economía tailandesa registró un crecimiento ajustado por inflación del 3.9% en 2017.
Existe una parte significativa de la actividad económica que ocurre fuera de los registros gubernamentales y el sistema bancario formal. Esta sección de la economía es vital para el sustento de millones, pero invisible para las políticas fiscales.
La gestión de las finanzas nacionales se vuelve compleja cuando una parte sustancial del movimiento de dinero no es rastreable. Se estima que la economía en la sombra de Tailandia representa una parte significativa de su actividad total.
Esta falta de transparencia dificulta la recaudación de impuestos y la implementación de políticas que lleguen a todos los sectores.
La economía informal puede actuar como un amortiguador social en tiempos de crisis, pero también limita la capacidad del Estado para invertir en infraestructura y servicios públicos. La integración de estos sectores en la economía formal es uno de los retos estructurales más complejos.
Pasos para la resiliencia económica
El planificador de una pequeña empresa revisa sus balances y traza nuevas rutas de distribución en un mapa de papel. Sabe que la estrategia debe cambiar para sobrevivir a la incertidumbre del mercado.
Para que Tailandia pueda navegar los factores externos, debe implementar una estrategia de adaptación estructural. La transición de una economía de manufactura pesada a una de servicios tecnológicos es el camino principal.
- Inversión masiva en infraestructura de telecomunicaciones para cerrar la brecha digital. 2. Diversificación de las exportaciones para reducir la dependencia de la industria pesada. 3. Fortalecimiento de los sistemas de seguridad social para proteger a los trabajadores de la economía informal.
Al finalizar estos procesos, el país podría presentar una economía más equilibrada y menos susceptible a los choques externos. La meta es transformar la vulnerabilidad en una base sólida para el desarrollo sostenible.
Limitaciones del modelo actual
El terreno montañoso y las zonas remotas del norte del país presentan desafíos geográficos que dificultan la expansión de las redes de fibra óptica. La geografía física se convierte en una barrera para el progreso digital.
El éxito de las medidas de mitigación depende de factores que no siempre están bajo control gubernamental. La geografía y la distribución demográfica pueden ralentizar los procesos de modernización.
La capacidad de expansión tecnológica se ve limitada por la geografía y la infraestructura existente. Si los costos de llevar conectividad a zonas remotas son demasiado altos, la brecha digital podría persistir a pesar de las políticas públicas.
Según IMF, Calculated from the IMF's World Economic Outlook Database, in the period 1980–1984, the Thai economy had an average GDP growth rate of 5.4 percent.
Cuando yo seguí los pasos en orden, en mi experiencia el segundo tardó más.
Este orden no vale, sin embargo, cuando la cifra no es 3.9%.
- ¿Cómo afecta la industria pesada al PIB?
- ¿Qué obstáculos enfrenta la digitalización?
- ¿Cómo impactan las crisis globales en el crecimiento?
| Punto | Cifra |
|---|---|
| 1 | 3.9% |
| 2 | 3.3% |
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